Comer para vencer al cáncer

Génesis del cáncer: ¿azar o carcinógenos?

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En las últimas semanas se ha hablado del papel del azar en la aparición del cáncer.

Si me preguntasen como oncóloga, diría que en mi consulta hay muchos más fumadores, bebedores y obesos que personas con una vida saludable, pero es cierto que hay casos de pacientes sin carga familiar y un estilo de vida saludable que padecen un cáncer.

Así, existe la posibilidad de que una célula al dividirse tenga un fallo inevitable e introduzca una mutación oncogénica, al azar, pero no hay que olvidar que esta probabilidad aumenta de modo considerable al estar expuesto a factores nocivos.

Sirva el siguiente ejemplo para aclarar que el riesgo se multiplica si además del azar, nos exponemos a carcinógenos: para que una célula se transforme en cancerosa, hace falta que acumule al menos 6 mutaciones o daños en unos 6 genes distintos. Cada uno de estos daños es, digámoslo así, una diana. Les lanzamos dardos desde que nacemos, y los lanzamos en principio a la misma velocidad por azar. Pero uno puede empezar a lanzar dardos mucho más rápido (tabaco, alcohol, obesidad, sedentarismo) y las 6 dianas las hará antes el que tire 200 veces que el que tire 5.

¿Cómo empezar a lanzar dardos más rápido? Los carcinógemos mejor conocidos son los siguientes… ¡Evítalos!:

  1. Fumar incrementa el riesgo basal de cáncer en un 200%: cáncer de cabeza y cuello, pulmón, esófago, vejiga.
  2. La exposición continuada al sol sin protección favorece el melanoma.
  3.  No curar determinadas infecciones, como por ejemplo:
    1.  Helicobacter pilori que causa gastritis, úlcera y cáncer de estómago.
    2. Virus papiloma humano: favorece el cáncer de cérvix y de cabeza y cuello.
    3. Virus de la hepatitis C: favorece el cáncer de hígado.
  4. Beber alcohol aumenta tu riesgo de tener cáncer de hígado.
  5. Obesidad: favorece el cáncer de estómago, colon, recto, mama, próstata, útero, riñón, páncreas, vesícula y vía biliar.

La clave, pues, es no apuntar contra uno mismo para reducir al mínimo biológico el papel de la lotería en la que jugamos por el simple hecho de estar vivos.

Por tanto, el azar, la herencia, no los cambiaremos, pero no multipliques el riesgo que tenemos de desarrollar un cáncer ya sólo por envejecer y vivir.

Para ampliar más información: http://huff.to/2nRgVrL

Paula Jiménez Fonseca

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Un Comentario

  1. Supongo que esta pregunta nos la empezamos a hacer todos en los tiempos que corren. Y es aterradora. ¿Me tocará a mí?

    Ya no digamos si, como en mi caso, tienes antecedentes familiares cercanos. No es que piense que estoy resignada a tenerlo, ni mucho menos, pero sí es cierto que la pregunta de la importancia genética me ha rondado por la cabeza muchas veces desde que a mi padre le detectaron cáncer. Especialmente de cara a controles médicos que deba seguir para que, en el caso de que aparezca, pueda pelear tan duro como lo está haciendo él para vencerlo.

    Dicho esto, las pautas de la doctora nos han hecho cambiar el chip totalmente en cuanto a la alimentación. En casa ya seguíamos una dieta sana porque mi padre ya tuvo hace años un infarto y por “solidaridad” todos nos unimos a su causa y tomamos dieta baja en sal y sin grasas, lo cuál ya ayuda mucho.

    En su caso, sospecharon tan claramente que la causa de su malestar era la helicobacter pilori que hasta teníamos la receta de los antibióticos. Y de repente… llegó la sorpresa.

    Creo que la palabra en sí ya asusta, pero honestamente, los tratamientos cada vez son más eficaces, y tener un equipo humano como la doctora Fonseca y todos los profesionales que nos atienden hacen que, al menos en nuestro caso, la vida no se vea negra, sino gris perla.

    Si nos tomáramos más en serio la prevención apuesto a que todo sería tan distinto…

    Un saludo.

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