Ojo con los suplementos alimenticios, no son la panacea contra el cáncer

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Una consulta habitual en este blog, y una duda frecuente en la sociedad, es si diversos nutrientes y componentes alimenticios como el selenio, el licopeno y la vitamina D protegen frente a determinados cánceres, pero la realidad es que hay muy poca base científica que permita recomendarlos para prevenir el cáncer.

Los estudios de intervención con estos suplementos alimenticios y otros nutrientes no han puesto de manifiesto ningún provecho y sí, a veces, algún perjuicio inesperado, sobre todo a dosis altas. Esto ha ocurrido en un estudio que intentaba demostrar si los suplementos de betacaroteno reducían el riesgo de cáncer y se encontró que incrementaba los casos de cáncer de pulmón.

Por todo ello, no se recomienda tomar suplementos alimenticios para la prevención del cáncer. Lo mejor es consumir los alimentos saludables que ofrecen una alta variedad de los nutrientes que necesita nuestro organismo como los recogidos en Comer para Vencer al Cáncer y en entradas previas a este blog. Por ejemplo, siguiendo el ejemplo anterior, consumir tomate o calabaza que son ricos en betacarotenos tiene un efecto protector frente a diversos cánceres entre ellos el de próstata. Parece que el compuesto aislado y a altas concentraciones no logra demostrar los beneficios que si obtiene el consumo periódico del alimento.

Sin embargo, hay circunstancias en que los suplementos alimenticios están indicados, como, por ejemplo, el ácido fólico en el caso de las mujeres que desean quedarse embarazadas, el hierro en personas que por sangrado u otras circunstancias tienen déficit y sobre todo si este les ha causado anemia o la vitamina D y otras vitaminas ante el riesgo de carencia.

En el caso de la vitamina D hay varios estudios recientes que han demostrado que, tomando como referencia los niveles de vitamina D establecidos como normales (50 – 62 nmol/l), una deficiencia de vitamina D (< 30 nmol/l) se asocia con un incremento de un 31% en la aparición de tumores colorrectales. Por tanto, en personas con carencias de vitamina D los suplementos de esta mejorarán diversos aspectos de la salud entre ellos el riesgo de cáncer de colon.

Así mismo, en pacientes con cáncer en riesgo de desnutrición o desnutridos, el aporte de suplementos alimenticios por parte de su médico puede mejorar el estado general y reducir la debilidad lo que tendrá impacto positivo en la mejor tolerancia a los tratamientos del cáncer y en la calidad de vida.

Todo paciente con cáncer, familiar y cuidador debe conocer que no se recomienda tomar suplementos alimenticios sin consultar al médico, porque algunos interfieren con los tratamientos contra el cáncer.


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