enero 10, 2019
por Ediciones Nobel
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Purés para vencer la pérdida de peso

Hoy nos escribe Fernando:

“Buenas noches, dra.  Fonseca:

Mi padre tiene 69 años y a mediado del mes de octubre le detectaron un adenocarcinoma  moderadamente diferenciado invasor en unión gastroesofagica con metástasis al hígado. Hasta ese momento no había presentado ningún síntoma sobre las lesiones detectadas. Ahora bien, el 26 de octubre comenzó quimio por vena y ambulatoria con capecitabina la cual le ha traído aparejado los efectos secundarios que suele acarrear llevando a tener diarrea, la cual viene siendo tratada con medicación. Tiene buena hidratación. Al iniciar tratamiento pesaba 79,5 kg – altura 1.70 aprox.  Actualmente pesa 74 kg. Tiene apetito.  La consulta sería qué dieta recomendaría a mi padre por su situación; más que nada para aumentar un poco de peso. Cualquier sugerencia que ud. nos pudiera brindar sería de gran ayuda para poder alimentarse bien y luchar con su enfermedad para tenerlo controlado.


Respuesta de la doctora Fonseca:

Estimado Fernando,

A continuación, enumeramos una serie de alimentos que pueden contribuir a recuperar apetito y peso y que, si su padre los tolera, pueden añadirse a su dieta. Todos ellos están recogidos en nuestro libro Remedios naturales para síntomas habituales, capítulo plantas orexígenas para abrir el apetito, página 28:

– Semillas de sésamo o tahín

– Pipas de calabaza

– Germen de trigo

– Aceitunas

– Polen

– Papaya

La forma de cocinar los alimentos que le aportar mayor concentración de calorías son los purés puesto que al triturar los alimentos se consigue mayor cantidad en menor volumen.

Por otra parte, en el libro Comer para vencer al cáncer apartado consejos sobre alimentación en caso de diarrea, página 94 encontrará recomendaciones y un modelo de menú semanal.

Debe asegurar el consumo de fibra soluble como zanahoria preferiblemente en puré, legumbres sin piel o en puré y patata cocida. Intente que consuma a diario arroz cocido o caldoso o sopa de pasta y plátano, manzana pelada y el zumo de un limón.

Como orientación con las comidas:

  • Desayuno: zumo de limón, yogur y cereales, pan o galletas a los que puede añadir polen y germen de trigo
  • Media mañana/tarde (1 de las 4 opciones):
    1) pan con queso y/o jamón cocido/pavo,
    2) yogur o cuajada,
    3) batido de fresas o plátano con yogur,
    4) batido de zanahoria, apio, remolacha y manzana
  • Comida: 1º plato, puré de legumbres con patata cocida o de verduras cocidas: calabacín, calabaza, zanahoria, puede añadirle tapioca y cebada; 2º plato, carne magra; y 3º plato, una pieza de fruta, preferiblemente manzana, fresas o plátano.
  • Cena: 1º plato, arroz caldoso o sopa de pasta, puede añadirle tapioca y cebada; 2º plato pescado blanco o queso fresco y jamón cocido; y 3º plato, una pieza de fruta, preferiblemente manzana, fresas o plátano.

Los siguientes batidos le aportarán nutrientes y le ayudarán a combatir la diarrea:

  • Ingredientes:
    • Batido 1: 1 manzana sin piel, 1 zanahoria y el zumo de 1 limón. Opcional: 3 galletas saladas
    • Batido 2: 1 plátano, 1 yogur y el zumo de 1 limón. Opcional: 3 galletas
    • Batido 3: 1 manzana sin piel licuada y 1 cucharadita de miel

Las siguientes infusiones le ayudarán a combatir la diarrea:

  • Hervir cualquiera de las plantas medicinales siguientes a las que se les puede añadir el zumo de 1 limón:
    • Malva
    • Manzanilla
    • Menta

Para más información, puede adquirir nuestros libros ‘Comer para vencer al cáncer’ y ‘Remedios naturales para síntomas habituales’ a través de este enlace: https://comerparavenceralcancer.com/nuestrolibro/

enero 8, 2019
por Ediciones Nobel
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Cómo parar la diarrea producida por la quimioterapia

Los pacientes que desarrollan diarrea como efecto adverso de la quimioterapia deben moderar el consumo de verduras y frutas, así como de alimentos de digestiones difíciles.

A continuación, enumeramos una serie de consejos y los alimentos más indicados por sus propiedades astringentes que se recogen también en Comer para vencer al cáncer páginas 94 y 95.

Un alimento poco conocido que tiene grandes propiedades astringentes es la harina de algarrobo con la que se pueden cocinar tostas que, por su sabor ligeramente dulce, son un agradable alimento para el desayuno y merienda acompañadas de yogur.

Consejos para pacientes con diarrea por quimioterapia:

  1. Condimente los platos con sal excepto si tu médico lo contraindica.
  2. Haga 6 comidas diarias de poca cuantía, en un ambiente tranquilo y masticando con lentitud.
  3. Beba unos 2 litros de agua entre las tomas o de infusiones de te verde, caldos desgrasados o agua de arroz. Preparación de 1 litro de agua de arroz: hervir durante 20 minutos a fuego medio 50 g. de arroz y una zanahoria grande pelada en un litro y medio de agua con sal, colar y enfriar.
  4. Potencie: arroz, patata, pasta, sémola, pan blanco, galletas María, bizcochos caseros, tostas de harina de algarrobo, verduras suaves cocidas (calabacín, calabaza, berenjena, zanahoria), tapioca, compota de manzana, plátano, membrillo, frutas en almíbar, al horno o hervidas, queso blando y fundido, yogur, carnes magras, jamón cocido o ibérico desgrasado, pescado blanco, hierbas aromáticas. Las verduras, frutas y hortalizas hay que consumirlas con moderación, unos 50 gramos, en los peores momentos en puré, luego hervidas y si las tolera puede ir aumentando la cantidad y el tipo. A continuación, introduzca guisos sencillos de patatas guisadas con carne o pescado preparados con poco aceite.
  5. Evite/modere el consumo de: fibra insoluble, verduras flatulentas o muy fibrosas como las de hoja verde, frutas muy fibrosas como la piña, el kiwi, la uva, las cerezas y las ciruelas, legumbres, cereales integrales, guisantes, espárragos, frutos secos, cebolla, fritos, rebozados, embutidos, pescado azul o marisco, alimentos muy calientes o muy fríos, leche, chocolate, cacao, repostería, zumos de frutas, bebidas carbonatadas y con gas, salsas comerciales. Los cereales integrales, las legumbres y las verduras fibrosas suelen empeorar la diarrea por ello, a pesar de que son alimentos saludables, si se desea consumirlos debe ser cocidos y en puré preferiblemente mezclados con patata cocida.

Para más información, puede adquirir nuestros libros ‘Comer para vencer al cáncer’ y ‘Remedios naturales para síntomas habituales’ a través de este enlace: https://comerparavenceralcancer.com/nuestrolibro/

enero 3, 2019
por Ediciones Nobel
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¿La quimioterapia ha cambiado el mal sabor de los alimentos? ¡Combátelo!

Hay tratamientos de quimioterapia que alteran el sabor de los alimentos, causando lo que se conoce como disgeusia. En muchos casos lo que el paciente nota es un sabor metálico.

Nuestro libro Comer para vencer al cáncer incluye un apartado titulado: Consejos generales sobre alimentación en el paciente con disgeusia, páginas 106-107 que, además, contiene un menú.

Para combatir el mal sabor sugerimos:

1. Sirve los alimentos a temperatura ambiente, porque el calor concentra más los olores

y mantén la ventana abierta para que las corrientes de aire dispersen dichos olores.

2. Hierve la comida (de este modo se dispersa el olor) y utiliza vasos de boca pequeña.

3. Enjuaga la boca antes de las comidas con ¼ de cucharadita de bicarbonato o con povidona yodada diluida en un vaso de agua para enmascarar el mal sabor de boca.

4. Suplementa los alimentos con gelatinas para suavizar los sabores y endulzarlos, o

con sulfato de zinc para mejorar el gusto.

5. Si tienes aversión a la carne roja o a los pescados azules, los siguientes modos de cocinarlos pueden favorecer su ingesta: con hortalizas, con vino o vinagre suave, macerados con salsa (tomate, bechamel, mayonesa, pesto, salsa dulce); con especias (pimienta, nuez moscada, canela, comino, azafrán); o con hierbas aromáticas (orégano, tomillo, romero, hierbabuena, albahaca, laurel, perejil).

Si sientes sabor metálico evita el contacto de productos ácidos (vinagre, zumo de frutas, tomates ácidos) con recipientes de metal pues facilitan la disolución de estos últimos (algunas cacerolas de acero inoxidable liberan níquel en contacto con alimentos ácidos).


Para más información, puede adquirir nuestros libros ‘Comer para vencer al cáncer’ y ‘Remedios naturales para síntomas habituales’ a través de este enlace: https://comerparavenceralcancer.com/nuestrolibro/

diciembre 20, 2018
por Ediciones Nobel
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El menú navideño de Comer para vencer al cáncer

Las fiestas navideñas no tienen que ser un agobio para quienes quieren seguir una dieta saludable. Si se te han acabado las ideas sobre qué comer en Nochebuena o Nochevieja; si no sabes qué comprar; si te gustaría comer sano, pero no sabes cómo, te dejamos el menú navideño de Comer para vencer al cáncer. Propuestas saludables con las que disfrutar y mantener tu alimentación en estos días de excesos.

Recomendaciones de la nutricionista Belén Álvarez y la doctora Paula Jiménez Fonseca. 

 

 

 

 

 

diciembre 18, 2018
por Ediciones Nobel
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Pasos para saber si un tumor es maligno

Hoy nos escribe Lisbeth:

Hola, doctora:

Me han detectado una masa pélvica en el ovario derecho que mide 22 por 25 y, según me hicieron unos marcadores tumorales, el CA 125 me salió 77 y lo ideal es hasta 35. ¿Qué posibilidades hay de que yo tenga cáncer de ovario?, ¿tengo que operarme pero me podrían sacar el ovario?, ¿o el útero? Y si fuera el caso de que tenga cáncer, ¿extirpando el ovario se eliminaría el cáncer?


Respuesta de la doctora Paula J. Fonseca:

Estimada Lisbeth:
Ante todo indicarle que, para hacer un diagnóstico y orientación sobre evolución y tratamiento es necesario conocer a cada paciente en particular y cada lesión al detalle porque no hay dos enfermos ni dos enfermedades iguales.
Como conceptos generales para usted y para toda persona a quien se le detecte una masa/lesión en un órgano:

El diagnóstico de cáncer definitivo suele requerir tomar una muestra lo que se conoce como biopsia y que un patólogo confirme el tipo de lesión porque incluso si se tratase de un cáncer los hay más o menos agresivos y con características histológicas, genéticas y moleculares que pueden ser importantes para decidir cómo tratarlo

El tamaño no siempre es parejo a la malignidad, de hecho una lesión benigna puede crecer más sin dar síntomas que una maligna

Los marcadores tumorales no solo se elevan en cáncer sino que hay lesiones benignas que también pueden elevarlos

Los estudios de imagen, resonancia, tomografía (escáner) pueden ayudar a orientar si una lesión es maligna, por ejemplo si se detectan metástasis

Cuando hay sospecha de que la lesión es maligna si se decide que lo mejor es operar se suele llevar a cabo una cirugía oncológica que requiere extirpar, además del órgano afecto, los ganglios de alrededor y a veces tejidos próximos. En el caso de sospecha de cáncer de ovario habría que resecar ambos ovarios, el útero, las trompas de falopio, los ganglios y varias estructuras de la pared

Una vez operado un cáncer los factores pronóstico son los que llevan a decidir si hay que administrar algún tratamiento complementario, entre ellos el tamaño, la extensión y la afectación de ganglios. En el caso del cáncer de ovario el tratamiento complementario es la quimioterapia

Le deseo que todo le vaya bien, sea cual sea el diagnóstico y el tratamiento, que tenga fortaleza y motivación para sobrellevarlo.


Para más información, puede adquirir nuestros libros ‘Comer para vencer al cáncer’ y ‘Remedios naturales para síntomas habituales’ a través de este enlace: https://comerparavenceralcancer.com/nuestrolibro/

diciembre 11, 2018
por Ediciones Nobel
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Los secretos de la inmunoterapia, el nuevo tratamiento contra el cáncer

Nos llegan consultas sobre la alimentación a seguir por pacientes con un tratamiento de inmunoterapia.

La inmunoterapia es un tratamiento novedoso que, en aquellos pacientes a los que les sirve, está dando unos resultados muy buenos. Además, su toxicidad, inmunoespecífica, aunque potencialmente grave, es escasa. El melanoma ha sido uno de los primeros cánceres en los que la inmunoterapia ha demostrado eficacia y en el que están aprobados distintos agentes y combinaciones de inmunoterápicos.

La inmunoterapia no suele producir vómitos ni pérdida de apetito.
La dieta a seguir debe ser una dieta saludable como la recogida en Comer para vencer el cáncer y en las entradas de este blog, entre ellas la más reciente. Hacer clic aquí 
Recordar que el tratamiento, la inmunoterapia, tiene la finalidad de potenciar la respuesta inmune del paciente y que no se ha demostrado que tomar alimentos que también ayuden a esto mejore los resultados del tratamiento. Por ello, la dieta debe ser una dieta saludable, mediterránea clásica.

Para más información, puede adquirir nuestros libros ‘Comer para vencer al cáncer’ y ‘Remedios naturales para síntomas habituales’ a través de este enlace: https://comerparavenceralcancer.com/nuestrolibro/

diciembre 7, 2018
por Ediciones Nobel
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Alimentos que afectan al tratamiento contra el cáncer

Bajo el título Alimentos que afectan el tratamiento contra el cáncer, la revista digital sumedico.com ha entrevistado a la doctora Paula Jiménez Fonseca, asesora de este blog y coautora de los libros publicados por Ediciones Nobel Comer para vencer al cáncer y Remedios naturales para síntomas habituales.

 

El artículo se centra en las hierbas medicinales que actúan sobre el tratamiento contra el cáncer, entre las que se encuentran el castaño de Indias, el ginseng, el aceite de prímula y los productos herbolarios para adelgazar. La doctora Fonseca también aprovecha el espacio para realizar comentarios sobre otros alimentos que podrían tener efectos negativos en el tratamiento, como son el alcohol y las dietas ricas en grasas o el zumo de naranja, la leche y los antioxidantes, contraindicados en algunos procesos.

Paula J. Fonseca recuerda “la importancia de ser consciente sobre la seguridad de los alimentos y su combinación con los tratamientos contra el cáncer”.

Podéis leer el artículo completo haciendo clic aquí.


Para más información, puede adquirir nuestros libros ‘Comer para vencer al cáncer’ y ‘Remedios naturales para síntomas habituales’ a través de este enlace: https://comerparavenceralcancer.com/nuestrolibro/

 

diciembre 4, 2018
por Ediciones Nobel
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Comer para mejorar el estado general

Hoy nos escribe Lucía:

Buenos días:

Mi madre padece de cáncer de pulmón con metástasis en su cabeza y huesos. Ella tiene 58 años y nos indicaron que es inoperable. Me gustaría saber qué alimentos y hierbas le pueden ayudar a mejorar su estado, ya que incluso al momento está con radioterapias y posteriormente le realizarán quimioterapias.

Muchas gracias.


 

Respuesta de la doctora Paula J. Fonseca:

Recuerde que, mientras recibe quimioterapia, puede dificultarse la ingesta y, en ese caso, se puede recurrir a los batidos de los que puede encontrar múltiples ejemplos en entradas previas de este blog.

Los batidos se elaboran con 4 ingredientes:

  • 1 YOGUR
  • FRUTA: zumo de un limón, un plátano o fresas,
  • 3-4 galletas maría
  • una cucharadita de aceite de oliva 

En los momentos que tenga más facilidad para comer y más apetito es importante recurrir a los alimentos básicos de la dieta mediterranea que, por sus propiedades antitumorales, se recogen en el TOP 10 del libro Comer para vencer al cáncer:

  1. Coles, por ser ricas en flavonoides, glucosinatos, índoles e isotiocianatos (brócoli, coles de Bruselas, coliflor, rábanos, nabos y lombarda). Si no las tolera cocidas se pueden preparar en puré mezcladas con patata, calabazin o calabaza y la mejor hora para su consumo sería en la comida de medio día.
  2. Ajo y cebolla, por sus múltiples propiedades anticarcinógenas pero también antiinflamatorias, antisépticas, antihipertensivas y protectores frente a enfermedades cardiovasculares, neurológicas y articulares. Deben incluirse en todos los primeros platos que se preparen mezcladas con otras verduras o como guarnición o aliño de carne y pescado.
  3. Verduras rojizas, que son ricas en carotenoides como el licopeno (tomate, calabaza, zanahoria, pimiento rojo). El tomate, pimiento y la zanahoria se pueden consumir crudos en ensalada y la calabaza es un alimento ideal para consumir en puré en la cena.
  4. Cítricos, por su alto contenido en vitamina C y por su efecto antioxidante (limón, kiwi, naranja, pomelo y piña). Son el alimento ideal para comenzar el día, tomados antes del desayuno.
  5. Verduras de hoja verde que contienen clorofila (repollo, espinacas, lechuga, acelga, escarola, apio, berros, canónigos, puerros). Se pueden mezclar con otras verduras y consumir crudas o en puré tanto en la comida como en la cena. Debemos consumirlas cada día.
  6. Frutas rojas y frutas silvestres que son ricas en vitaminas antioxidantes: A, C, E, vitaminas que previenen el envejecimiento y en betacarotenos y polifenoles que les dan su color característico (granada, melocotón, albaricoque, papaya, cerezas, uvas, ciruelas, sandía, mora, arándanos, frambuesa y la fresa). Estas frutas deben consumirse como postre en la comida de medio día o mezcladas con yogur en el desayuno o merienda.
  7. Setas como shitake, reishi y maitake, que contienen sustancias que potencian el sistema inmune. Se pueden consumir en la cena en revuelto mezcladas con huevo.
  8. Pescado azul, que además de minerales como yodo, selenio y proteínas de alta calidad, contiene grasas poliinsaturadas y omega 3 que ayudan a regular los niveles de colesterol (sardina, boquerón, anchoa, trucha, atún, bonito, caballa, salmón, anguila, arenque, cazón, congrio, chicharro, emperador, pez espada, lambrea, palometa). El pescado azul a veces no se tolera bien así que debe tomarlo como segundo plato en la comida solo si a ella le sienta bien, sino puede sustituirlo por frutos secos o semillas de chia, lino o calabaza que también aportan omega 3 y se pueden tomar en puñados o mezclados con yogur y fruta.
  9. Yogur, kefir o queso fresco y pan integral, deberían ser la base de su alimentación los días que tenga nauseas, vómitos o diarrea y en ese caso se pueden mezclar con plátano y limón o fresas.
  10. Aceite de oliva virgen extra crudo. Acostúmbrese a utilizarlo para aliñar las verdurasAdemás, debe beber agua o infusiones como el te verde o roiboos.
    No olvide que, aunque se note cansada y sin fuerzas, asociar a la dieta algo de actividad física y una actitud basada en un buen afrontamiento y espíritu de lucha, es importante.


    Para más información, puede adquirir nuestros libros ‘Comer para vencer al cáncer’ y ‘Remedios naturales para síntomas habituales’ a través de este enlace: https://comerparavenceralcancer.com/nuestrolibro/

noviembre 29, 2018
por Ediciones Nobel
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Combatiendo el linfoma con energía: dietas alcalinas y dieta mediterránea

Hoy nos escribe Adriana:

Buenas noches:

A mi hijo Tomás, de 15 años, le han diagnosticado linfoma y al mismo tiempo está anticoagulado porque tiene trombos. He leído sus recomendaciones, pero quiero saber si le puedo dar batido verde, ya que también leí que no debe comer alimentos ricos en vitamina K. Su médico hematólogo me dijo que le diera todo tipo de comida, excepto comida cruda, pero he decidido darle batidos crudos; obviamente lavo todo y lo desinfecto. También mucha fruta al día. A él no le gusta la carne, sólo el pescado. ¿Le puedo hacer la dieta solo con pescado?
Con relación al bicarbonato, el ajo y el limón en ayunas ¿Es con el objetivo de alcalinizar?, ¿el limón no aporta lo contrario a acidez?,¿y el vinagre blanco? Básicamente quiero darle una dieta que evite la anemia, lo ayude en todo y no afecte el anticoagulante.

Mil gracias por su ayuda.


Respuesta de la doctora Paula J. Fonseca:

Estimada Adriana,

Ante todo, enviarle mucha fortaleza y todo nuestro apoyo.

El linfoma es un tumor que requiere un tratamiento intensivo con quimioterapia y es importante que, sin obsesionarse y siendo equilibrados, ayude a su hijo a combatirlo con energía a través de una alimentación saludable.

Ante todo, recordarle que debe seguir los consejos de su doctor hematólogo en todo momento. Él conoce a la perfección la enfermedad, los efectos de los tratamientos y los riesgos. Tenga especial precaución con los alimentos crudos si su hijo desarrolla neutropenia pues, aun lavando los alimentos y empleando lejía existe el riesgo de infección a través de estos. Por tanto, en caso de neutropenia mejor cocer la verdura y dársela en puré en vez de en batido. Además, cocida la digerirá mejor, aunque es cierto que se perderá algo el aporte vitamínico.

En cuanto a su duda sobre la conveniencia de consumo de alimentos ricos en vitamina K, como verduras y hortalizas, esto debe tenerse en cuenta cuando el tratamiento anticoagulante es un fármaco oral como el sintrom® (acenocumarol) pero no con las heparinas como la dalteparina. Por tanto, mientras esté con heparinas podrá consumir frutas, verduras y hortalizas que además de aportar vitamina K, contienen vitamina C que favorece la absorción del hierro y combate la anemia.

Si prefiere el pescado a la carne, es adecuado darle solo éste, no tendría por qué perder ningún nutriente y puede tomar también huevos, legumbres y frutos secos que son ricos en nutrientes.

El tema de las dietas alcalinas suele causar mucha confusión, pero simplificando, la mayoría de alimentos ácidos al consumirlos favorecen una reacción alcalina. De ahí que las frutas entre ellas el limón ayudan a lograr esto. De todos modos, el aporte de vitaminas y nutrientes es lo fundamental de las frutas como el limón y de las verduras como el ajo y también, que al consumirlos producen poco estrés oxidativo, poca inflamación. Al contrario, comenzar el día desayunando bollería industrial provoca digestiones pesadas y una respuesta inflamatoria que es nociva para el organismo.

En resumen, que dieta alcalina es similar a dieta rica en frutas y verduras, pero es más sensato y justo denominar dieta saludable a la mediterránea. El cuerpo por definición mantiene un pH estable necesario para todas las funciones y no es posible ni recomendable alcalinizarlo.

Comenzar el día tomando un vaso de limón y un diente de ajo machacado es saludable pero no lo es menos tomarlo a lo largo del día. Y ese vaso siendo bueno, no es milagroso, se le han conferido unos beneficios que son reales, pero se han exagerado.

En resumen, animarle a usted y a todos los padres a promover una dieta mediterránea, a asegurar un consumo de al menos 3 piezas de fruta y 2 de verdura al día; pescado azul y legumbres al menos 2-3 veces por semana y en los días en los que más le cueste comer, preparar purés de verduras a los que puede añadir patata y batidos de yogur con frutas a los que puede añadir galletas.


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noviembre 27, 2018
por Ediciones Nobel
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Qué comer si has sufrido cirugía del colon

A menudo llegan consultas sobre los cambios y problemas que ocurren al producirse la extirpación del colon ascendente o derecho. Habitualmente, con una dieta saludable y unos cuidados concienzudos no suelen ser necesarios los aportes de suplementos alimenticios ni vitaminas pero algunos pacientes si los necesitan.

Recuerde que con el paso de los meses las molestias disminuyen y que la ingesta de alimentos de fácil digestión puede ayudarle.

RECOMENDACIONES NUTRICIONALES PARA PACIENTE CON CIRUGÍA DEL COLON:

A) Fisiopatología (función del colon y consecuencias de su resección):

El colon recibe 1,5 litros al día de secreciones del tracto digestivo, pero con las heces sólo se eliminan unos 0,150 litros de líquido al día, el resto se absorbe. La resección total o parcial del intestino grueso puede comprometer su capacidad de absorción y hacer que el volumen de las heces aumente y varíe su consistencia y composición, lo que puede ocasionar desequilibrios y pérdidas de agua, sales, minerales y otros nutrientes. Inicialmente, estos cambios se intentan evitar o mejorar mediante modificaciones en la dieta y habitualmente el peso de los pacientes está dentro del rango de normalidad y en estos casos, personas sin desnutrición, la administración de una nutrición adaptada o con suplementos no aporta claros beneficios.

El colon ascendente o derecho es donde se absorben la mayor parte de nutrientes y se frenan los movimientos de avance para favorecer dicha absorción, mientras que el colon descendente o izquierdo se encarga de impulsar las heces. Por tanto, la cirugía del colon derecho es la que produce una aceleración del tránsito, un aumento de sales biliares en el colon restante y una tendencia a la diarrea, que se compensará con el paso del tiempo en la mayoría de pacientes. A partir del 6º-12º mes desde la intervención es cuando más se nota la mejoría.

Así mismo, en el colon ascendente se absorbe la fibra soluble constituida por azúcares que son fermentados por las bacterias “saludables”, lo que a su vez contribuye a la absorción de agua y sales. Si este proceso se ve alterado existe riesgo de una mala fermentación con digestiones pesadas, lentas, flatulentas y una pérdida de agua, sodio y nutrientes, fundamentalmente ácidos grasos de cadena corta.

Cuando se reseca todo el colon (dejando el recto) aumenta la frecuencia y volumen de las deposiciones, que son de menor consistencia. En las primeras fases pueden llegar a expulsarse hasta 1.5 litros y realizar más de 10 deposiciones de heces líquidas biliosas diarias, con riesgo de deshidratación. Esto les suele ocurrir a todos los pacientes operados y es bueno conocerlo y estar preparado, con el paso del tiempo la cuantía de las deposiciones va disminuyendo.

Cuando se reseca una porción importante del íleon terminal y la válvula ileocecal, es decir, parte del intestino delgado, las sales biliares y la vitamina B12 de los alimentos no pueden reabsorberse. Esta última deberá suplementarse por vía intramuscular de por vida.

La resección del colon izquierdo o sigma es la más frecuente de las resecciones colónicas y en la que se altera menos el patrón de movimientos colónicos. En la mayoría de pacientes a los que se practica una hemicolectomía izquierda no se producen problemas de pérdidas hidrosalinas ni aumento del número de deposiciones. En esta cirugía, se aconseja realizar una dieta rica en fibra insoluble, unos 40 gramos al día, todo lo contrario a lo recomendable en cirugía del colon derecho. Este aporte de fibra debe ser a base de pan y cereales integrales, legumbres, verduras, frutas y salvado y debe ser gradual, con la finalidad de reducir al mínimo las molestias. También es importante una adecuada ingesta de alimentos líquidos, infusiones, caldos y de agua para lograr un aprovechamiento correcto de la ingesta de fibra, así como la práctica habitual de ejercicio físico moderado.

Las personas con cirugía de colon pierden sodio, pero no potasio, que se absorbe antes, en el intestino delgado.

B) Nutrición tras la cirugía del colon:

El objetivo inicial de la dieta es disminuir la diarrea y, por lo tanto, la pérdida de líquidos y electrolitos, y aumentar la consistencia de las heces. Dependiendo del tramo resecado, la dieta será diferente. Por ejemplo, en las sigmoidectomías y hemicolectomía izquierda no es necesario seguir una dieta especial. Al contrario, la resección del colon ascendente o derecho o de todo el colon requiere menor contenido en fibra en la dieta para ralentizar el tránsito intestinal, es decir, una dieta pobre en residuos. En ocasiones es necesario utilizar soluciones de rehidratación oral, fármacos antiperistálticos y suplementos farmacológicos de fibra soluble. Estas recomendaciones pueden ser transitorias, según el resto de intestino remanente se vaya adaptando, por lo que, según la evolución de cada paciente, se modificará la dieta a nivel individual, para llegar a tolerar con el tiempo una alimentación lo más parecida a la dieta equilibrada habitual. En el caso de presentar gases y olores desagradables deben evitarse los alimentos más flatulentos y la leche.

Consejos nutricionales tras cirugía del colon (los encontraréis en Comer para vencer al cáncer, apartado dieta para pacientes con diarrea, página 94):

  1. Condimenta los platos con sal, excepto si tu médico lo contraindica.
  2. Haz 6 comidas diarias de poca cuantía, en un ambiente tranquilo y masticando con lentitud.
  3. Bebe unos 2 litros de agua entre las tomas o de infusiones, caldos desgrasados o agua de arroz. Preparación de 1 litro de agua de arroz: hervir durante 20 minutos a fuego medio 50 g. de arroz y una zanahoria grande pelada en un litro y medio de agua con sal, colar y enfriar.
  4. Reposa durante unos 20 minutos después de cada comida.
  5. Potencia el consumo de arroz, patata, pasta, sémola, pan blanco, galletas María, bizcochos caseros, verduras suaves cocidas (calabacín, calabaza, berenjena, zanahoria), tapioca, compota de manzana, plátano, membrillo, frutas en almíbar, al horno o hervidas, queso blando y fundido, yogur, carnes magras, jamón cocido o serrano desgrasado, pescado blanco, hierbas aromáticas, caldos, infusiones.
  6. Evita/modera el consumo de: fibra insoluble, verduras flatulentas o muy fibrosas como las de hoja verde, legumbres, cereales integrales, guisantes, espárragos, frutos secos, cebolla, fritos, rebozados, embutidos, pescado azul o marisco, alimentos muy calientes o muy fríos, leche, chocolate, cacao, repostería, zumos de frutas, bebidas carbonatadas y con gas, salsas comerciales.
  7. Recuerda que el ajo, espárrago, pescado, huevo y cebollo producen mal olor y el perejil, mantequilla y yogur reducen el olor.
  8. Añade suplementos de fibra soluble antes de las comidas principales: goma guar hidrolizada, plantago ovata (plantaben) para mejorar el tránsito y reducir la diarrea y su cuantía.
  9. Recuerda, si te han operado el íleon, que puede necesitar vitamina B12, inyectada por vía intramuscular y si tiene diarrea biliar, a veces es necesaria la toma de colestiramina para quelar las sales biliares.
  10. Pasados los primeros 3-6 meses debes intentar reintroducir progresivamente otros alimentos. Los cereales integrales, las legumbres y las verduras fibrosas suele tardarse tiempo en digerirlas bien. Las verduras, frutas y hortalizas hay que consumirlas con moderación, unos 50 gramos, inicialmente en puré, luego hervidas y si las toleras puedes ir aumentando la cantidad y el tipo. A continuación, introduce guisos sencillos de patatas guisadas con carne o pescado preparados con poco aceite. Toma inicialmente yogur natural y después de varios meses comienza con pequeñas cantidades de leche, medio vaso, aumentando hasta un vaso si la toleras bie”.

    No olvides consultar todas tus dudas con los especialistas que te atienden y con el nutricionista que te visitará en caso de operación. 


    Para más información, puede adquirir nuestros libros ‘Comer para vencer al cáncer’ y ‘Remedios naturales para síntomas habituales’ a través de este enlace: https://comerparavenceralcancer.com/nuestrolibro/